No existe una única causa, sino que hay una sumatoria de hechos que han generado el proceso de la globalización, entre los que se destacan los siguientes:
La evolución de la tecnología, la cual ha tenido avances y mejoras significativas que han facilitado la comunicación y el intercambio de información en todo el mundo. Un claro ejemplo de ello es el internet.
Progresos en el trasporte, lo cual ha facilitado los viajes globales, como por ejemplo el rápido crecimiento en los viajes aéreos, lo que permite un mayor movimiento de personas y bienes en todo el mundo. Además de la adopción de la containerización en el año 1970, desde donde se comenzó a utilizar rápidamente el contenedor de trasporte de acero, lo que produjo una reducción en los costos del trasporte intermodal, haciendo el comercio más barato y más eficiente.
Crecimiento de los bloques comerciales mundiales que han reducido las barreras nacionales, como por ejemplo la Unión Europea, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA) y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).
Mayor movilidad de la mano de obra, ya que hoy en día las personas están dispuestas a moverse entre los diferentes países en busca de trabajo.
Crecimiento de los medios globales, lo que logró la llegada de todo tipo de noticia a cualquier rincón del planeta, sea política, económica, cultural, científica o social, entre otros.
Sin embargo uno de los eventos que permitió que la globalización se desencadenara fue la caída del muro de Berlín. A partir de este suceso por primera vez en la historia mundial se extendió por Europa y casi por todo el mundo un único sistema económico: el capitalista . También gracias a los tratados de libre comercio y a la producción que facilitó la movilidad de capitales y productos muchas empresas, hacia mediados del siglo XX, dejaron de pertenecer a un país para ser del mundo.
Chile al ser un país que cuenta con una gran extensión, alrededor de 4.000 km. de costa, cada una de sus regiones tiene una realidad distinta y el empleo no es la excepción. Esta realidad afecta directamente en su oferta laboral, población ocupada y desocupada.
Durante el trimestre Marzo-Mayo la tasa de desempleo a nivel país ascendió a un 7,0% (INE,2017) con respecto el periodo Febrero-Abril que fue de un 6,7% (INE,2017), Este aumento se ve principalmente por el incremento de la fuerza de trabajo en algunas zonas pero el nivel de ocupados no fue a l a par.
La población ocupada fue impulsada por Industria Manufacturera (6,1%) y Actividades de Servicios (12,9%). Por otro lado, Hogares como Empleadores (-5,7%). Actividades Financieras y de Seguros (-10,3%) y Servicios Administrativos y de Apoyo (-6,8%) consignaron las reducciones más llamativas. (INE,2017).
Aunque el largo período de expansión económica que ha atravesado Chile ha mejorado los niveles de vida y reducido drásticamente la pobreza entre su población, aún queda mucho por hacer para asegurar que el país esté en condiciones de adentrarse en una senda de crecimiento más sólido, inclusivo y sostenible, según el último Estudio de la OCDE. El Estudio, que han presentado hoy en Santiago el Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría, y el Ministro de Hacienda de Chile, Rodrigo Valdés, afirma que la economía chilena es una de las más resistentes en América Latina.
La política monetaria ha imprimido impulso y ayudará a que la economía chilena crezca un 2,2% en 2015. La OCDE prevé que esté crecimiento se incrementará hasta un 2,6% en 2016 y un 3,3% en 2017.
“Aunque las sólidas políticas económicas aplicadas en las últimas dos décadas contribuyeron a un crecimiento robusto y a una acusada reducción de la pobreza en el país, las condiciones detrás de estos éxitos han cambiado y Chile se enfrenta a un entorno externo desfavorable", dijo Gurría. "Los desafíos de hoy exigirán ahondar en unas transformaciones económicas que rehúyan una excesiva dependencia de las exportaciones de materias primas y permitan avanzar hacia una economía más basada en el conocimiento y la innovación. También habrán de redoblarse los esfuerzos para garantizar que todos los chilenos participen en este proceso.”
Para que el crecimiento sea más inclusivo, Chile tendrá que abordar sus altos niveles de desigualdad al tiempo que brinda mejores oportunidades al alcance de todos.
El crecimiento de los ingresos fiscales logrado con la reciente reforma fiscal añadirá progresividad al sistema tributario y permitirá un mayor gasto social, según el Estudio
Será fundamental mejorar el sistema educativo, elevando la calidad de escuelas y profesores y ampliando la formación profesional. Además, tienen que reforzarse las habilidades para abordar la disparidad entre oferta y demanda en el mercado laboral.
Las diferencias entre hombres y mujeres podrían reducirse si se abarata el acceso al cuidado infantil y se anima a las mujeres a emprender una carrera profesional gratificante. La alta dualidad en el mercado laboral que afecta a mujeres, jóvenes y minorías debe reducirse, derribando las barreras que separan a los trabajadores que gozan de una elevada protección de aquellos otros que carecen de ella. Las reformas del sistema de pensiones también pueden ayudar a reducir la desigualdad, según el Estudio.
El Estudio hace asimismo hincapié en el papel que el crecimiento de la productividad puede desempeñar a la hora de posibilitar una mejora del nivel de vida de todos los chilenos.
La organización da la bienvenida a la nueva Agenda de Productividad, que debería tratar de alentar a las empresas dinámicas a crecer y llevar a cabo actividades de innovación, a través de medidas que mejoren la cooperación público-privada, fortalezcan la política en materia de competencia y simplifiquen aún más el entorno regulatorio empresarial.
La OCDE ya trabaja estrechamente con Chile para abordar estos desafíos.
En chile el desempleo
alcanzó el 7% en trimestre marzo-mayo según el Instituto Nacional de Estadísticas, lo que
representó un alza de 0,2 puntos porcentuales en los últimos doce meses.
Teniendo como razones de este aumento un menor incremento de los ocupados
(1,7%), en comparación con el que exhibió la Fuerza de Trabajo (2, 0%), teniendo
también a los desocupados que subieron y
llegaron a un 5,5%.
Mientras que, trabajadores
por Cuenta Propia alcanzan un incremento de 5,0% en doce meses incidiendo mayoritariamente en el alza de los Ocupados,
lo que nos orienta a la visión que tienen los chilenos para salir de un estado
de inactividad, el “Emprendimiento”.
Todo gobierno tiene como misión reducir la tasa de desempleo
lo máximo posible y chile avanza en la
dirección correcta gracias a las políticas públicas, que de las pocas cosas que
se han visto con continuidad en los distintos gobiernos sobre todo en estos últimos
años han sido las “políticas de emprendimiento”, teniendo chile
un organismo como lo es La Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) con
un plan de acción para los años 2014-2018 que consiste principalmente tres
líneas de ejecución. Primero, la modernización de los instrumentos de
financiamiento disponible a los emprendedores. En segundo lugar, la generación
de un ecosistema de apoyo a la innovación y emprendimiento. Y, por último, una
mayor inclusión, es decir, avanzar en la democratización de las oportunidades
de emprender.
Este esfuerzo se ve reflejado en términos de presupuesto ya
que la inversión de CORFO en emprendimiento dinámico sigue una tendencia al
alza. En el año 2013 estos recursos alcanzaron los $ 14.500 millones, para el
año 2014 por sobre los $20.000 millones, y para 2015,
en el primer presupuesto del Gobierno de la Presidenta Bachelet, se plantaron un presupuesto para emprendimiento dinámico de
$ 27.000 millones.
CORFO en su política se destacan los fondos para levantar
redes de mentores a nivel nacional, la apertura de oficinas Start-Up Chile
regionales, la creación de fondos de capital semilla para crear soluciones
sociales, el apoyo a iniciativas de inclusión y la apertura de espacios físicos
para generar emprendimientos en distintas ciudades (cowork).
A continuación un video de respaldo, de CORFO sobre la nueva política de Emprendimiento.
Definido
como la acción
y efecto de crecer (Real Academia Española, 2014), en el ámbito chileno
este se puede identificar en varios ámbitos económico, humano, salud y
educación, entre otros. La realidad que presenta el país es muy distante a la
que se apreciaba unos años atrás, esto se ve reflejado en el PIB este ha
crecido en promedio un 1,7%, lo que se encuentra por debajo del 2%
proyectado.
Los riesgos externos son la
principal fuente de cambio del crecimiento en Chile, siendo China y Brasil los
principales socios comerciales del país, por lo que un cambio que se evidencie
en dichos países afecta directamente en la economía Chilena. (International Monetary Fund, 2016) La aplicación de
nuevos programas para la reanimación de la economía por parte del gobierno es
una de las principales causas para prever un posible crecimiento para el
segundo semestre del año y para el 2018. (International Monetary Fund,
2016)
El depender de la exportación de
materias primas específicamente de un producto, el cobre, y de la misma forma a
un mercado tan acotado de países compradores de este producto, hace que la economía
chilena se encuentre literalmente entre las cuerdas, ya que los diferentes
episodios que afectan los países a los cuales se exporte representan un cambio o
movimiento brusco en la economía Chilena, dada la relación que existe es
relacionada de tal forma que cualquier movimiento produce efectos inmediatos.
En amplios sectores de nuestra sociedad existe una justificada preocupación por la calidad y equidad de nuestra educación.
¿Qué entendemos por calidad de la educación? Jacques Hallak nos dice que: “la palabra calidad es una de las más honorables, pero también una de las más resbaladizas en el léxico educativo”. El concepto de calidad es como el concepto de belleza. Todos sabemos o percibimos lo que es, pero encontramos difícil definirla.
Según la Declaración Mundial sobre Educación para Todos (Jomtien, 1990): “La calidad de la educación se hace realidad en los aprendizajes cualitativamente relevantes. La calidad no está tanto en lo que se enseña sino en lo que se aprende, por lo que en la práctica dicha calidad está cada vez más centrada en el propio sujeto educativo”.
.La calidad educativa es un concepto complejo que requiere ser desagregado para poder analizar sus componentes y luego actuar sobre los mismos: el currículo, los métodos de enseñanza, los medios, la formación y perfeccionamiento de los profesores y su remuneración, y el ambiente pedagógico.
Un informe del PNUD sobre desarrollo humano sostiene que “la pobreza tiene muchos rostros y abarca más que un bajo ingreso. Refleja también mala salud y educación, la privación de conocimientos y comunicaciones, la incapacidad para ejercer derechos humanos y políticos, y la falta de dignidad, confianza y respeto por sí mismo”.
A su vez, Federico Mayor, ex director general de la Unesco, se pregunta: ¿Pobreza de qué? y contesta: “No solo de los recursos indispensables, de alimentos, de vivienda, de vestidos, de educación, de conocimientos. Es también una pobreza de futuro, una pobreza de expectativas”.
La educación es el vehículo que las familias pobres estiman como el más apropiado para romper el círculo vicioso de la pobreza y su transmisión de generación en generación. La educación es la “gran forjadora de esperanzas”, como lo señala el PNUD. Llevan razón quienes afirman que hay que educar a los niños para “inmunizarlos” contra la pobreza.
Estudios de la Unesco demuestran, en relación con el analfabetismo, que es la máxima expresión de la inequidad educativa, que los mapas donde se ubican las poblaciones más pobres de los países se corresponden con los índices más altos de analfabetismo, educación de mala calidad y exclusión educativa.
Los analistas advierten que la educación es una condición necesaria pero no suficiente para superar la pobreza y la exclusión social. Pero, también afirman, que no es cualquier educación la que tiene estas propiedades sino una educación que posea los atributos de calidad y pertinencia. De muy poco sirve una educación de calidad si no es también pertinente al contexto donde se imparte. De ahí la importancia de diseñar los currículos teniendo muy en cuenta el contexto en que se van a impartir. Si hoy día el currículo lo constituyen, fundamentalmente, los aprendizajes que se espera asimilen los educandos que transitan por él, es ineludible que esos aprendizajes se correspondan con la realidad social y económica donde se imparte el currículo.
En las zonas rurales de nuestro país es donde se manifiestan las tasas más altas de analfabetismo absoluto y funcional, de deserción escolar, de extraedad y de ausentismo de los maestros, todo esto motivado, principalmente, por razones socioeconómicas.
Según la encuesta que dio a conocer Adimark y el Hogar de Cristo sobre la Percepción de la Pobreza en Chile, un 58 por ciento de los consultados vincula la pobreza con la falta de educación.
Un postulado que va de la mano con la falta de oportunidades que no garantizarían los derechos básicos de las personas como vivienda, salud y educación.
Ojalá lleguemos a comprender que la mejor forma de gobernar un pueblo es proporcionándole una educación con calidad, pertinencia y equidad.
La fundación de Educación Nocedal es una institución educacional, sin fines de lucro, que otorga educación de excelencia fundada en una sólida formación en virtudes a niños y jóvenes de sectores vulnerables.
Hoy después de 20 años, la fundación Nocedal cuenta con tres establecimientos gratuitos. Colegio Nocedal, para hombres y Colegio Almendral, para mujeres, ambos ubicados en la población El Castillo de La Pintana.
Evolución de la malnutrición en Chile como
indicador de “pobreza”.
Malnutrición en niños y niñas: “Uno de
sus integrantes de 0 a 6 años está con sobrepeso u obesidad, o está en desnutrición
o riesgo de desnutrición”.
La desnutrición infantil se presentó en Chile hasta mediados de los años 60, mostrando una
cifra inquietante de 37.0%, la cual entre los años 1960 y 2000 se logró
erradicar drásticamente llegando a solo un 2,9%. Dentro de las principales
razones de la disminución fueron: la implementación de programas de recuperación
nutricional por parte del ministerio de salud (MINSAL) y la existencia de políticas
alimenticias de Estado aplicadas de forma ininterrumpida. Además, el servicio
nacional de salud (SNS) expandió su cobertura de atención, a través de mejoras
en infraestructura, llegando fundamentalmente a grupos socio-económicos de
menores ingresos, proporcionando servicios de medicina preventiva gratuita,
vacunas, maternidad, prenatal, postnatal y esencialmente entrega de alimentos. Con esto
se da por cumplida la meta relativa al hambre, reduciendo la prevalencia y el
número de personas afectadas por la subalimentación, destacándose además entre los
años 1990 y 2013 la disminución de la pobreza (38,6% a un 7,8%) y pobreza
extrema en el país (13% a un 2,5%).
Pero en
el año 2015 la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y
Alimentación (FAO) en su informe “Panorama de la Inseguridad Alimentaria en
América Latina y el Caribe” indica que solo el 2% de los niños presentadesnutrición crónica. Al contrario, la cifras que
perturban corresponde a niños con sobrepeso con un 9,5%, una de las tasas más
altas en la región, siendo el segundo país con niños más obesos en Latinoamérica.
Para el
año 2016 según el estudio de la FAO y la organización panamericana de la salud
(OPS) dieron a conocer que el sobrepeso y obesidad en infantes continua su
tendencia, además destaco que la población adulta se encuentra en el tercer
lugar con un 63% de su población con sobrepeso, siendo México y Bahamas quienes
lideran con 64 y 69% respectivamente, afectando de forma alarmante con un alto
costo económico y social que tiene este problema.
Durante el 2017 se observó un
notorio aumento de esta condición en la población chilena causando problemas de
salud y millones de muertes prematuras, de acuerdo con un estudio publicado en The
New England Journal of Medicine, el cual no solo está afectando al país, sino
que a todo el planeta incluso en regiones que han padecido en diversos momentos
por la escasez alimentaria, como África. Dicho estudio contemplo
195 países y fue llevado a cabo por el Institute for Health Metrics and
Evaluation de la Universidad de Washington y financiada por la Fundación Gates.